viernes, 23 de febrero de 2018

Día 6

Nocturno Hindú - Antonio Tabucchi

Pág. 69

     "¿Entonces?", pregunté,  "¿puedo saberlo?".
     "Lo siento", dijo él, "dice mi hermano que no es posible, tú eres otro".
     "¿Ah, sí?", dije yo, "¿quién soy?".
     El chiquillo se dirigió nuevamente a su hermano y éste le respondió brevemente. "Esto no importa", me transmitió el chiquillo, "es sólo maya".
     "¿Y qué quiere decir maya?".     
     "Es la apariencia del mundo", respondió el chiquillo, "pero es sólo ilusión, lo que cuenta es el atma". Luego pareció querer asegurarse con el hermano y me confirmó con convicción: "Lo que cuenta es el atma".
     "¿Y qué es el atma?".
     Al chiquillo le hizo sonreír mi ignorancia. "The soul", dijo, "el alma individual".
     Entró una mujer y fue a sentarse en el banco de enfrente. Llevaba un cesto con un niño dormido. Yo la miré y ella me hizo un rápido gesto con las manos juntas delante de la cara, en señal de respeto.


     

jueves, 22 de febrero de 2018

Día 5

Viaje de Novios - Patrick Modiano

Pág. 71

     De camino hacia la playa, Rigaud pensaba en lo que le iba a decir a Ingrid. Le ocultaría que había redadas de la policía previstas para la siguiente semana y le explicaría, sencillamente, que una amiga de su madre les prestaba una villa. Su madre... ¿Por qué ironía del destino volvía a aparecer en su vida de forma tan insistente siendo así que siempre le había fallado su presencia cuando la había necesitado? Y ahora que estaba muerta era como si la señora de Paul Rigaud quisiera hacerse perdonar y borrar todos los agravios que le había hecho.
     La playa estaba desierta. Ni siquiera habían recogido las pocas tumbonas que seguían de cara al mar. Sólo quedaba ya Ingrid. Estaba tomando el sol en el pontón.
     -Me he encontrado con el portero de Le Provençal -dijo Rigaud-. Nos ha encontrado una villa. El hotel va a cerrar dentro de poco.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Día 4

La noche del oráculo - Paul Auster 

Pág. 28

Pero quiero ir más allá del cuerpo de Grace, más allá de los incidentales detalles de su persona física. Los cuerpos cuentan, desde luego -cuentan más de lo que estamos dispuestos a admitir-: pero no nos enamoramos de los cuerpos, nos enamoramos de lo que somos, y si en gran parte nuestra naturaleza se ve circunscrita a un ámbito de carne y hueso, también hay otra cosa. Eso lo sabemos todos, pero en cuanto nos apartamos de un catálogo de apariencias y cualidades superficiales, las palabras empiezan a fallar, a desmenuzarse en confusiones místicas y metáforas nebulosas, insustanciales. Algunos lo denominan la llama de la existencia. Otros, la chispa interior o la luz íntima de la personalidad.  Y otros se refieren a la llama de la esencia. Los términos siempre evocan imágenes de luz y calor, y esa fuerza, ese principio vital que a veces llamamos alma, siempre se comunica al otro a través de la mirada. Seguro que los poetas acertaban al insistir en ese punto. El misterio del deseo empieza cuando se mira a los ojos al ser amado, porque únicamente allí puede percibirse un destello de quién es esa persona.

viernes, 9 de febrero de 2018

Día 3

I Ching - Richard Wilhelm

Pág. 289

53. Chien / La evolución (Progreso paulatino)

arriba Sun, Lo Suave, el viento, la madera
abajo Ken, El Aquietamiento, la montaña

El signo se compone de Sun (madera, penetración) arriba, o sea afuera, y Ken (montaña, quietud) abajo, o sea adentro. Un árbol sobre la montaña se desarrolla lentamente, conforme a un orden dado, y en consecuencia se halla firmemente arraigado. Surge así la idea de la evolución que avanza paulatinamente, paso a paso. También las cualidades de las figuras lo señalan así: adentro hay quietud, tranquilidad que protege de actitudes irreflexivas, y afuera penetración, que hace posible la evolución y El Progreso.

EL DICTAMEN

La evolución. Casan a la muchacha. ¡Ventura!
es propicia la perseverancia.

jueves, 8 de febrero de 2018

Día 2

Lou Andreas-Salomé - Rainer Maria Rilke


Pág.28


(Andreas- Salomé sobre Rilke)


Así definía su receptividad y su expectación hacia 1897, en Munich, donde había permanecido un año, y luego también el verano en Wolfratshaus, antes de trasladarse a Schmargendorf, en Berlín. Todavía en Munich escribía:


Me pregunto tantas cosas en estos días, como siempre en tiempos de grandes tumultos. Estoy en los albores de una nueva época. (...). He partido del jardín que ha llegado a cansarme tanto.


Al recordarlo observa otra vez (desde Roma, 1903):


El mundo perdió para mí nebulosidad, ese fluido hacerse y deshacerse que constituía lo peculiar y la indigencia de mis primeros versos; se convirtió en cosas, en diversos animales, en flores reales; aprendí algo simple: aprendí lenta y trabajosamente qué simple es todo y maduré para expresar con sencillez.


"Madurez para expresar con sencillez", ya entonces era su único objetivo, enervar la exaltación como algo todavía incompleto todavía tentativo, aún cuando estéticamente fuera lograda. En una de sus cartas más antiguas desde Munich en la que me enviaba unas poesías, dice así:


Cada vez más sencilla y simple madurará mi confesión...

Y cuando te lo diga muy simplemente, lo comprenderás simplemente.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Juego de AZAR

Voy a dejarme fluir y que el azar me hable. Durante diez días tomaré un libro cualquiera y lo abriré donde se deje abrir. Lo que primero lea será lo que publique aquí. Los días pueden ser corridos o salteados, según salga. Al cabo de ese tiempo veremos qué trajo el oleaje.  Si hay un mensaje oculto, un hilo conductor. Cuál será el tiempo de corte si el tema cambia. Qué contexto es más favorable para qué tema. O nada de eso. Veremos.

Día 1

James Joyce - Ulises

Pág. 283

STEPHEN: (Stringendo) Ha escondido su propio nombre, un hermoso nombre, William, en los dramas, aquí un comparsa, allí un bufón, como un pintor de la antigua Italia escondiendo su cara en un rincón oscuro de su lienzo. Lo ha revelado en los sonetos donde hay Will de sobra. Como John O'Gaunt, su nombre le es caro, tan caro como el escudo que obtuvo a fuerza de adular, sobre banda de Sabel una lanza con punta argentada, honorificabilitudinitatibus, más caro que su gloria del mayor sacude-escenas del país. ¿Qué hay en un nombre? Eso es lo que nos preguntamos en la niñez cuando escribimos el nombre que nos dicen que es el nuestro. Una estrella, una estrella diurna, un meteoro surgió en su nacimiento. Brillaba de día en los cielos, solo, más claro que Venus de noche, y de noche brillaba sobre la Delta de Casiopea, la constelación recumbente que es la firma de su inicial entre las estrellas. Sus ojos lo observaron, bajo sobre el horizonte, al este de la Osa, al caminar por los soñolientos campos de verano a medianoche, volviendo de Shottery y de los brazos de ella.
Los dos satisfechos. Yo también.
No les digas que tenía nueve años cuando se extinguió.
Y de los brazos de ella.
Espera a ser cortejado y conquistado. Eso es, bobo. ¿Quién te va a cortejar?
Lee los cielos. Autontimerúmenos. Bous Stephanoúmenos. ¿Dónde está su configuración? Stephen, Stiven, de los que viven. S. D.: sua donna. Già: di lui. Gelindo disolver di non amar S. D.

viernes, 2 de febrero de 2018